Testigos de Jehová, musulmanes y cristianos evangélicos celebran culto en la comarca. El antiguo bar Ibarra del barrio bergarés de Zubiaurre alberga la primera mezquita del Alto Deba
16.01.11 – 02:01 –
KEPA OLIDEN | ARRASATE.
En Mondragón existen dos centros de culto de los cristianos evangélicos pentecostales y bautistas
Los Testigos de Jehová llegaron hace 40 años y disponen de sedes en Arrasate y en Bergara
Nuevos cultos religiosos se abren camino en una Debagoiena cada vez más multiconfesional. Testigos de Jehová, budistas, musulmanes, cristianos protestantes… configuran el mosaico de religiones que alberga la tradicional y todavía mayoritariamente católica comarca del Alto Deba. Los judíos, que históricamente contaron con una relevante presencia en Mondragón y Bergara, fueron erradicados con su expulsión en 1492, y su comunidad religiosa continúa sin reconstituirse más de 500 años después.
La emigración y el consiguiente mestizaje cultural han alentando la proliferación de confesiones religiosas prácticamente desconocidas por estos lares hasta hace pocos años. No es el caso de los Testigos de Jehová, una iglesia con 40 años de implantación en Debagoiena, pero sí el de los chinos de religión budista, los pakistaníes musulmanes o los latinoamericanos de confesión cristiana evangélica. De todos ellos, sólo los chinos carecen de un templo o lugar de culto radicado en la comarca. Prefieren cultivar su fe privadamente en sus casas y negocios orando frente a sus altares domésticos presididos por una figura de Buda. Pero, como aseguran algunos miembros de esta comunidad oriental, los chinos instalados en Debagoiena «no somos especialmente religiosos».
Testigos de Jehová
Los Testigos Cristianos de Jehová constituyen, tras la católica, la iglesia más antigua de la comarca. Se establecieron en el Alto Deba en los años setenta del siglo pasado y en la actualidad mantienen sendos centros de culto en Arrasate (Uriburu, 24) y en Bergara (Villa Asunción, en el barrio Ozaeta).
El Salón del Reino de los Testigos de Jehová de Arrasate reúne a una congregación de unos de 150 fieles. Todos ellos recibieron el bautismo voluntaria y conscientemente, y ostentan por tanto la condición de ‘ministros’. La congregación arrasatearra está dirigida por un cuerpo igualitario de 4 ‘ancianos’ o personas que, independientemente de la edad, por su experiencia están en mejor posición para enseñar y dar ayuda espiritual.
Los ‘ancianos’, entre los que se cuenta José Ramón Valls (Barcelona, 1965), se encargan de «impartir enseñanza de la Biblia, dirigir la obra de predicación y dar asistencia espiritual a todos los miembros de la congregación». Pero no conforman un clero profesional. Todos ellos desarrollan una ocupación laboral al margen de su actividad religiosa.
El culto en el Salón del Reino de Mondragón se desarrolla los viernes (19.15) y los domingos (11.00), en sesiones de casi dos horas de duración, con el propósito último de «alabar a Jehová». No son oficios de carácter propiamente litúrgico, sino «reuniones evangelizadoras y educativas para ahondar en el conocimiento de la Biblia y enseñar valores y creencias» explicaba José Ramón Valls. Se trata, según este ‘anciano’, de reuniones participativas donde distintos conferenciantes invitados versan sobre las Sagradas Escrituras.
Pero la labor evangelizadora de los Testigos de Jehová no se limita a estos encuentros. Una de sus características es el activismo que despliegan sus ‘ministros’ llevando casa por casa el ‘mensaje de salvación’ y las publicaciones editadas por esta Iglesia. Valls dice que lo hacen «por amor a Dios y al prójimo, porque quien descubre un tesoro tiene el deseo de compartirlo».
Los Testigos de Jehová, a diferencia de las iglesias evangélicas protestantes, que sí utilizan el símbolo de la cruz, atribuyen a ésta un «origen pagano» y consideran su empleo «una forma de idolatría». Aunque sus templos estén desnudos de imágenes o símbolos, reconocen a Jesús como el hijo de Dios pese a que no le veneran como lo hacen los católicos.
El fundamento de sus creencias o doctrinas es la Biblia, donde «Jehová es el nombre de Dios». Su palabra «infalible» es la base de todas sus creencias. Incluida la que dice que Jehová creó el mundo y moldeó al hombre con barro y agua y le dio el aliento de vida. La «teoría de la evolución de las especies está aún por demostrar», argumentaba Valls.
Iglesias evangélicas
La austeridad en materia de figuras e imágenes religiosas es también una de las características doctrinales que comparten las dos iglesias evangélicas o protestantes existentes en Debagoiena.
La más veterana es la Iglesia Pentecostal que el pastor Jairo Arévalo (Ecuador, 1970) dirige desde su instauración en Mondragón en 2003. De su seno salió en 2008 la congregación que fundó la Iglesia Evangélica Bautista de Arrasate. A su frente está el pastor vitoriano Julio Reyes, auxiliado por el colombiano afincado en Mondragón Adolfo Parra.
Los pentecostales del pastor Arévalo iniciaron su andadura en una antigua floristería del Grupo San Juan hasta que en junio de 2010 se trasladaron a un pabellón (antes concesionario Hyundai) sito en el polígono Mugarrieta (frente a la gasolinera de Meca). Es allí donde cada miércoles y cada domingo se dan cita los cerca de 130 fieles activos que integran esta congregación cuyo número total ronda los doscientos creyentes en las grandes ocasiones. Se trata de un colectivo multinacional donde, asegura Arévalo, hay vascos, españoles, portugueses, bolivianos, ecuatorianos, colombianos, paraguayos, brasileños, peruanos…
Sobre esta feligresía de base sobresalen los designados con el rango de ujier o diácono, a quienes se confía la tarea de ayudar en el servicio, en la administración y en otras labores comunitarias. Por encima de ellos están los ‘obreros’, personas que ostentan responsabilidad al frente de las diversas secciones en que se divide la feligresía. Y en la cúspide se sitúa el pastor.
Los miércoles a las 19.00 celebran el culto de oración. Pero la celebración principal tiene lugar el domingo a las 11.30 con una ‘misa’ que un obrero inicia con una oración, seguida de una lectura bíblica, una Alabanza donde se entonan cantos religiosos y la ofrenda de un donativo para contribuir al sostenimiento de la Iglesia y su actividades misioneras y solidarias (ayudas a familias pobres). Y es a continuación cuando el pastor Arévalo predica la palabra que «para cada ocasión Dios me inspira».
Iglesia bautista
Un grupo de fieles abandonó en 2003 la Iglesia Pentecostal para fundar la Iglesia Bautista de Arrasate. Ambas ramas del protestantismo comparten el mismo fundamento doctrinal y afirman tres creencias básicas: la Trinidad, la Salvación sólo por la Fe en Cristo y la infalibilidad bíblica. Las diferencias entre una y otra estriban en «aspectos organizativos internos, no tanto doctrinales» explicaba el pastor Julio Reyes. Este oriundo granadino largamente afincado en Vitoria dirige la comunidad bautista que desde hace un par de años tiene su sede en un bajo sito en el número 8 de la calle Pablo Uranga. Ayudado por Adolfo Parra, un colombiano afincado en Mondragón desde hace 10 años, el pastor Reyes atiende a una congregación formada por una treintena de fieles que se reúnen los miércoles y los sábados a las 18.00 horas.
En los servicios religiosos de los bautistas destaca la «sencillez y la alegría» aseguraba su pastor. Prima la participación en los cánticos y en las oraciones que, «de forma libre e improvisada, cualquiera de los asistentes puede pronunciar». El pastor dirige esta celebración de más de 1 hora de duración y en la que no faltan la palabra de Dios a través de la lectura de la Biblia seguida de una disertación sobre dicha lectura». La Biblia es para ellos, dice Reyes, norma de fe y de conducta.
También los evangélicos bautistas dependen de los donativos de sus fieles para sostener su actividad misionera y solidaria.
El mensaje de esta Iglesia, como resumía esperanzadoramente su pastor Julio Reyes, se reduce a transmitir que Dios «está para ayudarnos, que es un padre amoroso dispuesto a abrazarnos, y que hay salvación».
FUENTE: http://www.diariovasco.com/