Filtra el chisme

¿Sabes lo que escuche acerca de tu amigo?”,

Espera un minuto,
Antes de que me hables sobre mi amigo,
puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir,

El primer filtro es la VERDAD,
¿Estás completamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?

“No –-, realmente solo escuche sobre eso y…”
“Bien entonces realmente no sabes si es cierto o no.

Ahora permíteme aplicar el segundo filtro,el filtro de la BONDAD.
¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

“No, todo lo contrario”,
Entonces deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto.

Pero podría querer escucharlo porque queda el tercer filtro de la UTILIDAD.
¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?

“No, la verdad es que no”
“Bien si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno y no me es útil,
¿para que querría yo saberlo?”

Dicen que el chisme es como un pez fuera del agua, que salta y revolotea sin parar durante un tiempo pero invariablemente al final muere por si solo. (Santiago 3:6)

Holocausto: contar la historia para que no se vuelva a repetir.

Holocausto: contar la historia para que no se vuelva a repetir.

Cuando era pequeña al lado de la casa de mi abuela vivía un señor alto con unos ojos azules como el mar profundo. Siempre estaba solo y por las tardes se sentaba en el portal a mirar como languidecía el día. Su nombre Isaac.

Isaac fue uno de los sobrevivientes del campo de concentración de Auschwitz, que un buen día llegó a esta isla y se quedó. Yo conocí, por la historia universal, los horrores que cometieron los nazis en los pueblos europeos; pero nada comparado con la historia que me contaba este hombre.
En su brazo tenía tatuado una serie de números que era como lo identificaban a él, y nunca quiso quitárselos pues formaba parte de su vida, decía también aquel buen hombre que “No todas las víctimas eran judíos, pero todos los judíos si fueron víctimas”
Antes y durante la II Guerra Mundial (1940-1945), el gobierno de Hitler (Alemania y países ocupados) llevó a cabo una política progresiva de exterminio del pueblo judío y de otras etnias, comunidades religiosas y grupos minoritarios, como gitanos, Testigos de Jehová, homosexuales, personas con discapacidades, y comunistas.
Este genocidio en masa, llamado Holocausto, comenzó con políticas discriminatorias y de segregación en guetos de las ciudades y terminó con la deportación de miles de personas a campos de exterminio donde eran «eliminados». Se pretendió hacer desaparecer a una raza humana de la faz de la tierra.
El sufrimiento continuó durante años hasta que el 27 de enero de 1945 los ejércitos aliados liberaron los campos de exterminio.
Por esta razón las Naciones Unidas decidieron dedicar el 27 de enero a Conmemorar la Memoria de las Víctimas del Holocausto, con el fin de que el paso del tiempo no disminuya el horror de lo ocurrido y que nunca llegue a justificarse el que ocurriera algo así.
A medida que pasa el tiempo nos va alejando de los horrores por lo que pasaron millones de seres humanos en los campos de concentración nazi, pone un velo en la memoria y el recuerdo se convierte en historia.
Un niño nacido hoy nunca conocerá a un sobreviviente del Holocausto, o nunca escuchará de primera mano las innumerables historias de la tragedia. Y así, el pasar la antorcha del recuerdo, se convierten en una tarea difícil en estos tiempos.
Nuestro deber con el pasado es contar las historias de los sobrevivientes de este genocidio una por una, es nuestra mayor responsabilidad para con las nuevas generaciones.
El destino de seis millones de víctimas del Holocausto sigue siendo un doloroso recordatorio del genocidio; sin embargo, la tragedia tiene implicaciones de alcance universal, y nos otorga la responsabilidad de recordar al mundo todos los horrores pasados para impedir que se repitan. La humanidad debe actuar contra las fuerzas del antisemitismo, la intolerancia y el racismo en cualquiera de sus formas.
Algunas de las actitudes discriminatorias durante la II Guerra Mundial no son muy diferentes de muchas acciones que sucede a nuestro alrededor, la cárcel en la base ilegal de Guantánamo, el conflicto palestino- israelí, son solo algunos ejemplos por lo que se debe seguir luchando para que ¡Nunca más! Se repita otro Holocausto.
Como dijera Ban Ki-Moon, secretario general de las Naciones Unidas.. “El Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto es, por tanto, el día en que debemos reafirmar nuestra adhesión a los derechos humanos.”

Por Ana Maria Tejera Orihuela

FUENTE: http://www.tvavila.icrt.cu/

Las paradojas de nuestro tiempo

La paradoja de nuestro tiempo en la historia es que tenemos edificios cada vez más altos, pero tolerancia cada vez más baja, autopistas más anchas, pero puntos de vista más estrechos, gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos.

Tenemos casas más grandes y familias más pequeñas, más comodidades, pero menos tiempo, tenemos más títulos, pero menos sentido, más conocimiento, pero menos juicio, más expertos, pero más problemas, más medicina, pero menos bienestar.

Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, pero decimos poco con sentido, Se oye mucho la palabra «Te quiero» pero se siente muy pocas veces y odiamos demasiado a menudo.
Hemos aprendido como ganarnos la vida, pero no ganar para la vida, hemos agregado años a la vida, no vida a los años.

Hemos ido a la luna y regresado, pero tenemos problemas para cruzar la calle o el pasillo y encontrarnos con nuestros vecinos.

Hemos conquistado el espacio exterior, pero no el espacio interior.
Hemos limpiado el aire, pero contaminado el alma,
hemos desintegrado el átomo, pero no nuestro prejuicio.
Tenemos mayor ingreso, pero menos moral, hemos aumentado en cantidad, pero disminuido en calidad.

Estos son los tiempos de hombres altos, de carácter corto, de ganancias enormes y vínculos escasos.

Estos son los tiempos de paz mundial pero de guerra domestica, más ocio, pero menos diversión, más clases de comida, pero menos nutrición.

Estos son días de dos ingresos, pero mayor divorcios, de casas más lujosas pero de hogares más quebrados.

Es un tiempo en el que hay mucho en la vidriera y nada en el depósito, un tiempo en que la tecnología a través de la computadora te puede hacer llegar este mensaje, y un tiempo en que puedes elegir ya sea cambiar o Simplemente… apretar la tecla de borrar.

Benedicto XVI dice que el purgatorio no es un lugar del espacio sino un fuego interior

El Papa afirma en su audiencia de los miércoles que ese fuego «purifica las almas en el camino de unión con Dios»

12.01.11 – 13:00 –

EFE | | CIUDAD DEL VATICANO

El papa Benedicto XVI dijo hoy que el purgatorio no es un lugar del espacio, del universo, «sino un fuego interior, que purifica el alma del pecado».

El Pontífice hizo estas manifestaciones ante unas nueve mil personas que asistieron en el Aula Pablo VI a la audiencia pública de los miércoles, cuya catequesis dedicó a la figura de santa Catalina de Génova (1447-1510), conocida por su visión sobre el purgatorio.

Benedicto XVI señaló que Catalina de Génova en su experiencia mística jamás hizo revelaciones específicas sobre el purgatorio o sobre las almas que se están purificando, frente a la imagen de la época que lo representaba siempre ligado al espacio.

«El purgatorio no es un elemento de las entrañas de la Tierra, no es un fuego exterior, sino interno. Es el fuego que purifica las almas en el camino de la plena unión con Dios», afirmó el Papa.

El Obispo de Roma añadió que la santa no parte del más allá para contar los tormentos del purgatorio e indicar después el camino de la purificación o la conversión, sino que parte de la «experiencia interior del hombre en su camino hacia la eternidad».

Benedicto XVI añadió que el alma se presenta ante Dios aún ligada a los deseos y a la pena que derivan del pecado y que eso le imposibilita gozar de la visión de Dios y que es el amor de Dios por los hombres el que la purifica de las escorias del pecado.

El Pontífice invitó a los fieles a rezar por los difuntos para que puedan gozar de la visión de Dios y les exhortó a la caridad y a prestar una mayor atención hacia los pobres y más necesitados.

El paraíso, el purgatorio y el infierno han preocupado a lo largo de la historia tanto a los fieles como a los papas y así Benedicto XVI, el Papa teólogo, afirmó en 2007 que el infierno, «del que se habla poco en este tiempo, existe y es eterno para los que cierran su corazón al amor de Dios».

Su antecesor, Juan Pablo II, coincidió con Ratzinger en que el purgatorio existe, pero que no es «un lugar» o «una prolongación de la situación terrenal» después de la muerte, sino «el camino hacia la plenitud a través de una purificación completa».

El Papa Wojtyla también aseguró durante su pontificado que tanto el paraíso como el infierno no son lugares físicos, sino estados del espíritu.

Según Juan Pablo II, las imágenes utilizadas por la Biblia para presentarnos simbólicamente el infierno deben ser interpretadas correctamente y «más que un lugar, es la situación de quien se aparta de modo libre y definitivo de Dios».

Del paraíso aseguró que existe, pero que no es «ni una abstracción ni un lugar físico entre las nubes, sino una relación viva y personal con Dios».

FUENTE: http://www.elcomerciodigital.com

El salario de papá

Llegó el papá de trabajar y su hijo le dice;

~ Papá ~ ¿cuánto ganas la hora?
el papá le respondió muy enojado….

Hijo malcriado esos datos ni tu madre los conoce!!
y además ¿para qué quieres saber cuánto gano?
~ de seguro es para pedirme dinero verdad? ~
Ándele váyase a su cuarto y se queda sin cenar!!!

Pasada la medianoche el señor reflexiona lo que le dijo a su hijo y piensa:

A lo mejor mi hijo necesitaba algo ~

Va al cuarto de su hijo y le dice:
Hijo estás despierto?
Si papá entra ~
El papá le dice aquí tienes algo de dinero para ti hijo…
saca dinero el papá de su cartera y se los da…
~ le dice el papá ~ hijo yo gano 200 pesos la hora…
ahora si dime para que necesitas dinero?

Y el hijo -sonriendo- sacando unas monedas debajo de su almohada le dice:

~ Ahora si papá, ya complete el total ~

¿Me puedes vender una hora de tu tiempo?