Una tragedia que desmembró a varias familias y a congregación

 

CRISTHIAN ZURITA-CARLOS ARMAS | IBARR

 

IBARRA. Miembros de la Iglesia de los Testigos de Jehová fueron velados en el Coliseo de la Unión Nacional de Educadores.

IBARRA. Miembros de la Iglesia de los Testigos de Jehová fueron velados en el Coliseo de la Unión Nacional de Educadores.

 

 IBARRA. En la Sociedad de Artesanos se velaron los restos de los Alvarado Sánchez, una familia que perdió a ocho miembros.

IBARRA. En la Sociedad de Artesanos se velaron los restos de los Alvarado Sánchez, una familia que perdió a ocho miembros.

 

Dramático adiós a las 29 víctimas del accidente ocurrido en la carretera Ibarra-Esmeraldas.
Jaime Castillo Salazar percibió que su corazonada se convertía en certeza y que no volvería a ver a su familia política en el instante en que pasó frente a él la plataforma que arrastraba al destruido bus de la cooperativa Espejo. De esta nadie salió vivo, pensó y buscó la manera de acelerar el paso de su vehículo en la transitada vía Panamericana.
Ibarra es una ciudad acostumbrada al silencio, pero el domingo 19 fue la excepción. Sirenas de los bomberos, policías y ambulancias, la presencia de helicópteros y el llanto de decenas de personas fuera de los hospitales del Seguro Social y San Vicente de Paúl hicieron olvidar que era carnaval.
Jaime Castillo llegó a las dos de la tarde al San Vicente de Paúl y se abrió paso entre la muchedumbre, preguntó por su familia y sin protocolo fue conducido a paso rápido a la morgue. La imagen lo desconcierta y se quiebra al narrar los ocho momentos en que levantó cada sábana que cubría a sus seres queridos. No había tiempo para un rito de dolor. Era interrumpido por las preguntas de asistentes del sistema sanitario: ¿La conoce?, ¿cómo se llama?, ¿este es el documento de identificación?
Son cosas del destino y no comprende por qué decidieron tomar un bus cuando todos contaban con vehículos. Hace memoria y recuerda que decidieron viajar en transporte público porque Galo Guamán, padre de su cuñada, Anita Guamán, tenía miedo de manejar en una carretera que no conocía. Entonces, los ocho, los Alvarado Castillo, los Alvarado Sánchez y los Alvarado Guamán, partieron considerando, sobre todo, su seguridad física.
En medio del caos están los heridos con sus recuerdos mínimos, el serpentear del autobús, el golpe seco y de repente la gente sobre la gente, asfixiándose unos con otros sin reconocer qué es arriba, abajo o los lados. Uno de ellos, Oswaldo Ayala, con cuatro cuerpos encima, no habría logrado sobrevivir si no hubiera llegado a asistirlo.
Esa angustia la conocen los 11 miembros de la Iglesia de los Testigos de Jehová que sobrevivieron y están hospitalizados. A dos de ellos, Estuardo Reina y Nelly Ramírez, los trasladaron en helicóptero al hospital Eugenio Espejo, de Quito. Otros siete murieron y fueron velados en el Coliseo de la Unión Nacional de Educadores (UNE).
Wilfrido Ortiz, miembro de la Iglesia, cuenta que hace pocos meses iniciaron la lectura pública de la Biblia en Lita, poblado que marca la frontera con Esmeraldas. “Somos organizados y visitamos el poblado, antes contábamos con un pequeño camión, pero la Policía impidió que lo usemos por un tema de seguridad, contratamos entonces un transporte que continuamente nos ayudaba, pero no apareció, entonces tomaron la cooperativa”, narra.
En medio del dolor los familiares de los fallecidos deben sortear varios obstáculos. Dónde los velan, cómo trasladan los cuerpos, cómo cubren los gastos. Para la familia Alvarado era un tema a solucionar: contaban con dos camionetas y esperaban para el sepelio la llegada de otra para acomodar los cofres.
Otros sin ayuda alguna, como los Ramírez Quilumba, que perdieron cuatro familiares, se encargaron y gastaron todo. A consultarles si alguien les brindó atención alguna, dijeron –en voz baja– ¿SOAT (Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito)? Esas oficinas no están abiertas. Era feriado.

FUENTE: http://www.eluniverso.com/

Accidente de bus en Ecuador deja 29 muertos y 26 heridos

El sobrecupo y al parecer el exceso de velocidad sumadas a fallas técnicas fueron las causantes del accidente. Foto El Comercio

Las autoridades de tránsito ecuatorianas informaron que la cifra de muertos por el accidente de un bus de turismo en la vía que de la vía que de Ibarra conduce a San Lorenzo se elevó a 29.
Del total de muertos 27 son adultos y dos menores. Así mismo, se reportó que fueron trasladados a diferentes centros hospitalarios de Ecuador a 27 personas. Seis de ellas reportan gravedad por lo que se presume que el número de muertos tiende a elevarse en las próximas horas.
La Agencia Nacional de Tránsito, máxima autoridad vial de Ecuador anunció que abrió un proceso administrativo. Mauricio Peña, director del organismo, informó que se establecerá sanciones contra el propietario del bus y la cooperativa.

El autobús de la cooperativa Espejo, disco 20, viajaba sin frecuencia y posiblemente con exceso de pasajeros, dijo Doris Viteri, jefe de Control de Tránsito de Imbabura.

«El bus se salió de la carretera y cayó a un barranco de aproximadamente de 10 metros, tras chocar contra la peña posiblemente por exceso de velocidad y como resultado de ello es el lamentable accidente en el que más de una veintena de compatriotas han fallecido», aseguró Viteri.

El accidente ocurrió a las 06:40 de la mañana a la altura de la comunidad de Cuajara, ubicada a 40 kilómetros al noroccidente de la localidad de Ibarra.

Según un familiar de las víctimas, algunos fallecidos pertenecerían a la congregación religiosa Testigos de Jehová, y se dirigían a un retiro espiritual en la parroquia de Lita, cantón Ibarra.

Al sitio de la tragedia llegaron moradores de la zona y efectivos de cinco unidades de Bomberos de Ibarra para ayudar en las tareas de rescate.

Entre los fallecidos se encuentran dos periodistas, Ana Lucía Guamán y Mauricio Alvarado.

FUENTE:http://www.diariodelhuila.com/noticia/23923