Los Testigos de Jehová en Bogotá se preparan para su asamblea regional

Este viernes comienza el evento y se llevará a cabo durante los próximos diez fines de semana. Esperan que los más de 50.000 creyentes adscritos a las congregaciones de la capital asistan al encuentro. Dos de sus voceros hablan sobre la religión y la asamblea.

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Cortesía Testigos de Jehová

A Rául Benítez y Humberto Zorrilla les basta con mirar a los cerros orientales bogotanos para creer que Dios sí existe, o Jehová, como también lo llaman. “En el código genético nuestro, en la más mínima partícula de nuestro ser está la presencia de él”, concuerdan los dos voceros de los Testigos de Jehová.

Ambos llegaron a la religión en tiempos diferentes y por decisión propia. No hubo presiones. Solo un deseo por descubrir lo que el catolicismo no les convencía. Ellos mismos fueron los que se acercaron a otras personas para indagar, leer y escuchar las respuestas espirituales que buscaban.

La respuesta le llegó a Humberto cuando apenas tenía 14 años. Su hermano, testigo ya confeso, nunca lo influyó para que ojeara las revistas, como El Atalaya, que dejaba en su casa. “Leía las publicaciones y le empecé a hacer preguntas. Él me explicaba con la Biblia. Me parecía muy bonito y razonable”, cuenta Zorrilla.

Los Testigos de Jehová tienen gran dominio de su libro sagrado. Para cualquier situación tienen un versículo que ejemplifica, enseña o hace reflexionar. Son muy convincentes con la palabra, no titubean, y no hacen silencios prolongados innecesarios. Esta es una de sus formas de propoganda, al igual que su presentación personal, siempre intachable e impecable.

Esta vertiente del cristianismo, a diferencia del catolicismo, no cree en la Trinidad, ni que Jesús es Dios. En 1881, en Estados Unidos, se constituyó como religión  gracias a los Estudiantes de la Biblia, movimiento cristiano que buscaba la restauración de la doctrina. A partir de su consolidación como entidad legal con el nombre de Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, en 1884, se comenzaron a editar las publicaciones con propósito educativo.

Estas publicaciones, principalmente El Atalaya y ¡Despertad!, que fueron creciendo a lo largo de los años, más los audiolibros y el canal de televisión en línea, con programas especiales para niños, jóvenes y familias, traducido en más de 700 idiomas, dialectos y lenguaje de señas, convierte a este credo en una religión accesible para todo el mundo.

Por medio de estas publicaciones y de los libros de Daniel y el Apocalipsis, publicados por los testigos, Raúl Benítez también comenzó a interesarse por esta vertiente del cristianismo.

Desde pequeño, Benítez ya había tenido acercamiento con los testigos, pero no sintió en ese entonces la necesidad de respuestas espirituales que sí le surgieron a sus 25 años, luego de ejercer el periodismo en RCN, Todelar y Radionet.

“Tomé la decisión de apartarme de la profesión, un poco agotado y aburrido de casi informar lo mismo: escándalos y corrupción. Eso parece que nunca se va a acabar. Yo cubría las fuentes de política, economía y conflicto” cuenta Benítez.

No se arrepiente de su decisión. La Biblia se convirtió en su principal fuente de información, que le dice cómo actuar como creyente, esposo, padre y ser humano. Su trabajo actual no tiene ninguna relación con el periodismo. Se dedica al transporte empresarial y de turismo, y en sus tiempos libres a predicar y a ayudar a su congregación en temas de comunicación.

Tanto lo que hacen Raúl como Humberto Zorrilla en pro de los Testigos de Jehová es voluntario, como todos los trabajos que involucran la gestión y operación de esta religión. Es decir, ni los traductores, redactores de las publicaciones, predicadores, ilustradores, diagramadores cobran por lo que hacen.

La religión se financia a partir de las donaciones voluntarias de testigos y personas que promueven la educación bíblica a través de los recorridos, puerta a puerta, que hacen todos los días sus creyentes junto a las publicaciones que regalan. No cobran diezmos ni limosnas, pues se basan en lo que dice Jesús. “Él dijo: recibieron gratis, den gratis”, precisa Zorilla.

Entre sus otras actividades que hacen de manera gratuita están las alfabetizaciones y las asambleas, a las que puede asistir cualquier persona. Estas asambleas se hacen de manera simultánea y con las mismas temáticas y esquemas en los países que hacen presencia, que son en total 240, incluyendo los territorios no autónomos.

Este viernes comienza el encuentro regional, en el que Benítez y Zorrilla trabajan en su gestión. Constará de diez fines de semana consecutivos, de viernes a domingo, para abarcar la población total de testigos en Bogotá, que son más de 50.000.

Apenas concluya esa jornada, ofrecerán un evento especial en lenguaje de señas y otro en inglés para los extranjeros testigos que residan en Bogotá.

Las reuniones se realizarán en Cota, Cundinamarca, en una de las sedes de los testigos en el departamento. Fieles a sus creencias, el evento no se cobrará y tratará temas de solución de conflictos con base en los principios cristianos, esos mismos por los que los más de ocho millones de testigos en el mundos salen todos los días a practicar y predicar.

Un comentario sobre “Los Testigos de Jehová en Bogotá se preparan para su asamblea regional”

  1. Hola hermanos, muchas gracias por aclarar lo de los textos de la Atalaya. Para mi son valiosos porque mi esposo, a quien no le gusta mucho la tecnologia, los utiliza mucho.

    Asi mismo agradezco ese lindo articulo que sacaron sobre la asamblea en Bogotá.. Que Jehová los siga bendiciendo

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